La masa de agua inmensa se mueve al ritmo de un aleteo majestuoso. Los colosales mamíferos se apiñan a escasos metros de la costa. De repente, Puerto Madryn se llena de vida y de una belleza impresionante. El acto se reitera en Península Valdés en un ritual incomparable. La llegada de las ballenas francas australes al sur argentino marca el inicio de la temporada de avistaje. Y este año mostró un condimento especial: una instantánea de 12 ejemplares apretujados en el Golfo Nuevo.
Mayor temperatura y elevación de los mares: la ONU alerta frente a la crisis en los océanosLas ballenas francas australes volvieron a dar la sorpresa que jamás cesa en alegría: vinieron desde las Islas Georgias del Sur, las Malvinas y el Mar de Escocia, buscando aguas más cálidas para reproducirse. Ahora llegaron a Península Valdés en la época del año en que los locales y curiosos memorizan el cronograma para recibirlas.
Un escenario surreal en el Golfo Nuevo
Un silencio solemne se instala entre las aguas profundas de la región del Golfo Nuevo, su ecosistema reproductivo y migratorio, donde los gemidos se mezclan con los pulsos. El oleaje se mueve al ritmo del divertimento de los cetáceos: revolean la cola, saltan a lo lejos, juegan alborotados y se cortejan. El escenario es propio de un cuadro hiperrealista. Argentina se vuelve la sede del encanto de la naturaleza.
A través de un video espectacular compartido por el fotógrafo y reportero gráfico Maxi Jonás y Leandro Vallerino, la llegada de estos gigantes marinos en estos días de junio dejó una postal inédita: por primera vez un grupo de 12 ballenas francas australes se mostraron nadando juntas en las aguas del Golfo Nuevo.
Un registro histórico para el turismo mundial
Como explicó el experto en su cuenta de Instagram donde mostró la asombrosa escena, el impresionante avistaje sorprendió a especialistas, guías y turistas, convirtiéndose en uno de los registros destacados de los últimos años en la región de Puerto Madryn.
“Una postal única que confirma el gran comienzo de la temporada y vuelve a posicionar a Puerto Madryn como uno de los mejores lugares del mundo para observar gigantes del mar”, sentenció el cronista.
El reinicio de un ritual majestuoso
La Ballena Franca Austral llegó a la Argentina en el inicio de la temporada de apareamiento. Durante los meses de otoño se desplazan, sobre todo, hacia el norte, siendo esta la época de reproducción y cría. De hecho, en gran parte, su ruta se sujeta a estas necesidades de procreación y lactancia de los ballenatos.
El avistamiento de ballenas es una de las experiencias más especiales que ofrece nuestro país. Más de 2000 especímenes llegan durante el otoño a las cálidas costas de Puerto Pirámides (centro urbano del gran área que conforma la Península Valdés, ubicado a tan solo 94 kilómetros de Puerto Madryn). En este tiempo tenemos la oportunidad única de interactuar con los mamíferos del mar y admirarlos en su hábitat natural.